Qué es una traducción jurada de español y cuándo se exige
Un documento redactado en español no surte ningún efecto ante una oficina pública italiana mientras no vaya acompañado de una traducción jurada. Da lo mismo que se trate de una partida de nacimiento, de un título académico o de una sentencia: la administración lee en italiano y solo admite un texto del que alguien responda formalmente.
Traducción jurada y traducción asseverata son la misma cosa dicha de dos maneras. El traductor comparece ante un funcionario público, asume la responsabilidad de la correspondencia entre el original y el texto italiano y firma un acta de juramento que se une al expediente. Desde ese momento el conjunto tiene valor ante las administraciones de la República.
La legalización es en cambio un paso posterior, y no la reclaman todos los trámites. Cuando la oficina de destino la exige, el expediente ya jurado pasa por la Fiscalía competente para la firma de la autoridad. En la fase de presupuesto se indica siempre si basta con el juramento o si hace falta también ese segundo sello, de modo que nadie pague trámites que no necesita.
Distinto es el caso de la apostilla, que afecta al acta de partida y no a la traducción. Se coloca en el Estado que ha emitido el documento, por la autoridad que ese país designa, y no puede aplicarse en Italia. Cuando el procedimiento la prevé, los papeles deben llegar ya provistos de ese timbre.
Una precisión útil: no existe un modelo único válido en todas partes. La oficina del registro civil de un ayuntamiento, una universidad y la Motorizzazione pueden pedir fórmulas distintas para el mismo certificado. Por eso conviene señalar desde el principio a qué ventanilla va destinado el expediente: la indicación cambia el modo de preparar el juramento.
España y América Latina: de dónde llegan las actas
El servicio de traducciones juradas de español hacia el italiano está a disposición de los ciudadanos de España y de toda América Latina. El español es lengua oficial en una veintena de Estados, y cada uno emite sus actas con modelos, sellos y fórmulas propios: por eso esta combinación exige más atención de la que suele suponerse.
Trabajamos para quienes proceden de España y de Perú, para los ciudadanos de Ecuador y de la República Dominicana, para quienes llegan de Cuba y de Colombia, de El Salvador y de Argentina, de Venezuela y de Bolivia, de México y de Honduras. Son las comunidades hispanohablantes más presentes en Italia, y cada una trae consigo trámites recurrentes que conocemos bien.
Las diferencias no son únicamente de vocabulario. En unos Estados el registro civil está organizado sobre base nacional, en otros sobre base provincial, municipal o incluso notarial: dos certificados del mismo tipo, expedidos en países distintos, pueden presentarse con maquetación, epígrafes y sellos que no se parecen en nada.
A eso se añaden las notas marginales, es decir, las anotaciones que los registros extranjeros escriben al margen del asiento principal para dejar constancia de rectificaciones, reconocimientos y divorcios. Son precisamente esas líneas las que el funcionario italiano busca para comprobar cuál es la situación actualizada del interesado.
Quien reconstruye una línea familiar para el reconocimiento de la ciudadanía italiana se encuentra a menudo con actas de generaciones lejanas, escritas con caligrafías antiguas y con apellidos transcritos según la pronunciación de la época. También en esos casos el trabajo avanza, siempre que el acta llegue en una copia expedida por el registro competente y no en una simple fotocopia doméstica.
Los documentos en español que traducimos al italiano
A continuación figuran las actas para las que con mayor frecuencia se nos pide una traducción del español al italiano. La lista arranca en los documentos personales, sigue con los títulos y termina en los certificados del estado civil, que son los que cierran casi todos los expedientes.
- Pasaporte y documento de identidad: los pasaportes y los documentos nacionales de identidad acompañan a casi cualquier expediente y se adjuntan en versión jurada para identificar al titular de las demás actas.
- Otros documentos de identidad y actos administrativos: certificados de residencia, actas de defunción, poderes y declaraciones expedidas por autoridades de lengua española acompañan a los trámites de residencia, a los del padrón y a los sucesorios.
- Permiso de conducir y permiso de circulación: los carnés expedidos fuera de la Unión Europea y los permisos de circulación del vehículo se traducen y se juran para poder circular durante el periodo consentido y para abrir el expediente ante la Motorizzazione.
- Código fiscal y acreditaciones fiscales equivalentes expedidas en el extranjero: se necesitan al abrir una posición ante las oficinas italianas o al firmar un contrato de trabajo.
- Diploma y certificados de estudios: diplomas, títulos universitarios y certificados con la relación de asignaturas, horas y calificaciones se presentan en las universidades italianas, en los centros de estudios y ante los colegios profesionales para la matrícula y para la homologación.
- Antecedentes penales: los certificados de antecedentes penales y los de causas pendientes aparecen en las solicitudes de ciudadanía, en las inscripciones en registros profesionales y en numerosos procesos de contratación. Su validez es limitada en el tiempo, así que conviene traducirlos en cuanto se obtienen.
- Certificado de estado de familia: los certificados de estado de familia se piden para la reagrupación familiar, para los trámites de residencia y en los procedimientos de reconocimiento de la ciudadanía italiana.
- Certificado de capacidad matrimonial: acredita el estado civil libre y resulta imprescindible para quien va a contraer matrimonio en un municipio italiano.
- Sentencia de divorcio: las sentencias y los certificados de divorcio sirven para actualizar el estado civil, para poder volver a casarse y en los procedimientos sobre custodia y pensión alimenticia.
- Certificado de matrimonio: las actas de matrimonio permiten la inscripción en los registros civiles italianos, la reagrupación con el cónyuge y las reconstrucciones documentales de la familia.
- Partida de nacimiento: las partidas de nacimiento son, con diferencia, el acta más solicitada. Sirven para la inscripción en el registro civil italiano, para el empadronamiento, para el matrimonio y para las solicitudes de ciudadanía.
La lista no está cerrada. Llegan con regularidad certificados de trabajo, acreditaciones profesionales, informes sanitarios y documentación bancaria. Quien tenga un acta que no aparezca aquí arriba puede enviarla igualmente: recibirá una respuesta sobre la viabilidad junto con el presupuesto.
Ante qué oficinas italianas vale una traducción jurada
Una traducción realizada y jurada por un traductor oficial tiene pleno valor legal ante todas las administraciones italianas. Los expedientes que entregamos se depositan habitualmente en:
- las oficinas de la Prefectura, para las solicitudes de ciudadanía italiana y para los trámites que corresponden a las oficinas territoriales del Gobierno;
- la Questura y las comisarías, para los permisos de residencia, las renovaciones y las reagrupaciones familiares;
- los ayuntamientos, con sus oficinas de registro civil y de empadronamiento, para la inscripción de las actas, para el padrón y para las amonestaciones matrimoniales;
- la Motorizzazione Civile, para el canje de los permisos de conducir expedidos fuera de la Unión Europea y para los documentos de los vehículos matriculados en el extranjero;
- el Tribunal y la Fiscalía de la República, para los procedimientos civiles, para las legalizaciones y para las causas de familia;
- las universidades, los centros de estudios y los colegios profesionales, para la matrícula y para el reconocimiento de los títulos obtenidos fuera de Italia;
- la ASL y las demás oficinas sanitarias, para el alta en el servicio sanitario nacional y para los trámites asistenciales.
El servicio cubre también los actos consulares, es decir, los documentos que cada embajada y cada consulado extranjero expide en territorio italiano. Las representaciones de España, Perú, Ecuador, Colombia, Argentina y de los demás países hispanohablantes emiten certificados y declaraciones redactados en español: para depositarlos en una oficina italiana requieren el mismo juramento previsto para las actas que llegan del exterior.
Esas mismas traducciones conservan su validez fuera de las fronteras nacionales, ante la Embajada de Italia y los Consulados italianos de los países europeos recogidos en el menú de este sitio. Quien reside en Alemania, Francia, España, Bélgica, Países Bajos, Austria, Irlanda, Reino Unido o Suiza y ha de iniciar un trámite ante la representación diplomática italiana recibe un expediente preparado con idénticos criterios.
Cobertura provincia por provincia en toda Italia
Cubrimos el territorio nacional entero y no pedimos a nadie que se desplace: la documentación viaja por vía telemática y el paquete jurado se entrega en la dirección indicada, sea cual sea la provincia. Estas son las páginas territoriales, agrupadas por áreas.
Noroeste. En Lombardía se concentra el mayor volumen de trabajo, con las traducciones juradas en Milán y las traducciones juradas de español en Pavía. En Piamonte la traducción jurada en Turín viene impulsada por la fuerte presencia peruana, mientras que en la franja alpina atendemos las traducciones oficiales en Verbano-Cusio-Ossola y las traducciones juradas al italiano en Aosta, donde pesan los expedientes de quienes trabajan a caballo entre Italia y Suiza.
Nordeste. En el Véneto de montaña se sitúa la traducción jurada de español en Belluno, ligada al turismo dolomítico y a la hostelería; en Friuli seguimos las traducciones juradas en Udine, con su universidad y su tejido de pequeñas empresas; en Emilia-Romaña, las traducciones juradas de español en Rávena, entre el puerto y la costa adriática.
Centro. En el Lacio meridional recogemos la traducción jurada en Latina, provincia agrícola con una comunidad hispanohablante muy asentada. En Toscana atendemos las traducciones oficiales en Arezzo y las traducciones juradas al italiano en Pistoia, y en las Marcas la traducción jurada de español en Ascoli Piceno.
Sur e islas. En Campania se encuentran las traducciones juradas en Avellino, en Apulia las traducciones juradas de español en Lecce, en Calabria la traducción jurada en Regio de Calabria, en Molise las traducciones oficiales en Isernia y en el centro de Sicilia las traducciones juradas al italiano en Caltanissetta. En estas provincias muchas solicitudes siguen la geografía de la emigración italiana hacia América Latina de hace un siglo: los descendientes regresan al municipio de origen de los bisabuelos para cerrar el reconocimiento de la ciudadanía.
Cómo se pide un presupuesto y en cuánto tiempo se entrega
El presupuesto es gratuito y se calcula sobre el texto efectivo de las actas. Indica un importe definitivo, con impuestos y pólizas incluidos, el juramento y el envío, y señala la fecha de entrega. Sigue siendo válido siete días, de modo que haya margen para decidir sin prisas.
Para recibirlo basta con enviar un escaneado o una fotografía de los documentos por correo electrónico o por mensajería, indicando la oficina a la que va destinado el expediente. En esta fase no hace falta el original en papel, y en ningún momento del trabajo es necesario presentarse en persona.
Quien entrega varias actas a la vez obtiene un importe conjunto inferior a la suma de encargos separados, y los plazos de las distintas piezas se mantienen alineados entre sí, algo que resulta decisivo cuando hay una cita ya fijada en la ventanilla.
Cada expediente lo realiza un traductor oficial inscrito en el Registro de Peritos y Expertos de la Cámara de Comercio y se entrega listo para su depósito. Trabajamos únicamente en la dirección que va del español al italiano: el camino inverso no forma parte del servicio, igual que no colocamos apostillas ni redactamos actas notariales. Los lectores italófonos encuentran la misma información en la página sobre traduzioni giurate di spagnolo.