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Documentos de El Salvador traducidos y jurados para las oficinas italianas

Traducción jurada de certificados de El Salvador para Italia: partidas del registro civil, títulos de estudio, permisos de conducir y certificado de penales.

Documentos salvadoreños con valor legal ante la Administración italiana

La comunidad salvadoreña en Italia es menos numerosa que otras de habla hispana, pero está firmemente asentada: la forman sobre todo núcleos familiares reunidos a lo largo de los años y personas empleadas en los servicios de las grandes ciudades. Sus gestiones llegan a las ventanillas italianas con una regularidad que permite reconocer, expediente tras expediente, qué papeles se piden de verdad y cuáles se quedan en el cajón.

Nuestro despacho realiza traducciones juradas de documentos de El Salvador hacia el italiano, juradas ante la autoridad competente y entregadas listas para su depósito en la oficina de destino. El recorrido se cubre entero, desde el presupuesto hasta la entrega del expediente cerrado, sin que el interesado tenga que desplazarse ni presentarse en ninguna sede.

El servicio abarca los actos expedidos por las administraciones salvadoreñas y por las representaciones de El Salvador en Italia: registros del estado familiar de las alcaldías, ministerios, universidades, juzgados y oficinas consulares. Cada uno de esos emisores tiene sus propios formularios, sus sellos y sus fórmulas de cierre, y reconocerlos forma parte del trabajo.

Quien solicita por primera vez un certificado salvadoreño descubre enseguida una diferencia respecto de otros países. El registro no es nacional sino municipal, y el acta hay que buscarla allí donde el hecho quedó inscrito, no donde reside hoy la familia.

Las traducciones juradas en Italia que preparamos surten efecto ante cualquier administración de la República, en todas las provincias y en todos los municipios, sin que haga falta repetir el juramento cuando cambia la oficina receptora.

El Registro del Estado Familiar y las alcaldías salvadoreñas

En El Salvador las inscripciones de nacimiento, matrimonio, divorcio y defunción las custodian los Registros del Estado Familiar constituidos en cada alcaldía municipal, bajo la coordinación del Registro Nacional de las Personas Naturales. No existe, por tanto, una ventanilla única a la que dirigirse desde el extranjero, y esa circunstancia condiciona todo el calendario del expediente.

El certificado se solicita al municipio donde el hecho quedó asentado, que no siempre es el de residencia de la familia: quien nació en un centro hospitalario de San Salvador, de Santa Ana o de San Miguel puede figurar inscrito allí aunque los suyos vivieran en otro departamento, en La Libertad, en Sonsonate o en Usulután. Averiguar qué oficina conserva el asiento suele ser el primer problema que hay que resolver, antes incluso de pensar en la traducción.

El Documento Único de Identidad, el DUI, acompaña casi cualquier gestión y lleva un número que reaparece en los demás certificados. Mantenerlo idéntico en la versión italiana permite a la oficina receptora enlazar entre sí las actas de una misma persona sin necesidad de pedir aclaraciones ni de abrir un requerimiento.

Las denominaciones reflejan esa organización descentralizada: la partida de nacimiento y la certificación de partida designan el mismo asiento en dos formas de expedición distintas, y el texto italiano las diferencia de modo que el funcionario reconozca ante qué documento se encuentra. Lo mismo ocurre con las marginaciones, es decir, las anotaciones que el registro añade al margen del asiento principal para dejar constancia de reconocimientos, rectificaciones y disoluciones posteriores.

En los certificados salvadoreños los apellidos figuran en forma doble, paterno y materno, mientras que el registro civil italiano inscribe uno solo: la traducción reproduce la mención tal como consta en el asiento municipal, sin unificarla ni abreviarla, porque corresponde al oficial italiano decidir cómo trasladarla a sus propios libros.

Los documentos de El Salvador que traducimos al italiano

A continuación figuran los actos para los que con más frecuencia se nos solicita una traducción del español al italiano. La relación arranca en los certificados del registro civil, que abren casi todos los expedientes, y desciende hasta los documentos administrativos que los acompañan.

  • Partida de nacimiento: las partidas de nacimiento expedidas por los registros municipales sirven para la inscripción en el registro civil italiano, para el empadronamiento, para el matrimonio y para las solicitudes de ciudadanía.
  • Certificado de estado de familia: los certificados de estado de familia se piden en la reagrupación familiar, en los trámites de residencia y en los procedimientos de reconocimiento de la ciudadanía italiana.
  • Certificado de matrimonio: las actas de matrimonio permiten la inscripción en los registros civiles italianos, la reagrupación con el cónyuge y la reconstrucción de la línea familiar.
  • Certificado de capacidad matrimonial: acredita el estado civil libre de quien va a casarse en un ayuntamiento italiano y se entrega antes de la publicación de las amonestaciones.
  • Sentencia y certificado de divorcio: las resoluciones de divorcio actualizan el estado civil, permiten volver a contraer matrimonio y se aportan en los procedimientos sobre custodia y alimentos.
  • Antecedentes penales: los certificados de antecedentes penales y los de causas pendientes aparecen en las solicitudes de ciudadanía y en numerosos procesos de contratación. Su vigencia es limitada, conviene traducirlos recién obtenidos.
  • Pasaporte y documento de identidad: los pasaportes y el documento de identidad nacional acompañan casi todos los expedientes y se aportan jurados para identificar al titular de los demás actos.
  • Permiso de conducir y permiso de circulación: los carnés expedidos fuera de la Unión Europea y el permiso de circulación del vehículo se traducen y se juran para circular durante el plazo autorizado y para abrir el expediente ante la Motorizzazione.
  • Diploma y certificados de estudios: diplomas, títulos universitarios y certificaciones analíticas con la relación de asignaturas y calificaciones se presentan en las universidades y en los centros de estudios italianos.
  • Código fiscal y acreditaciones fiscales equivalentes expedidas en el extranjero: se necesitan al abrir una posición ante las oficinas italianas o al firmar un contrato de trabajo.
  • Otros documentos de identidad y actos administrativos: certificados de residencia, actas de defunción, poderes y declaraciones de las autoridades de habla hispana acompañan las gestiones de residencia, padrón y sucesiones.

La lista no es cerrada: llegan también constancias laborales, certificados médicos, resoluciones de adopción y escrituras notariales, y todas siguen el mismo camino. Lo que cambia de un acto a otro es la terminología jurídica, que se fija al inicio del expediente y se mantiene igual en todas las piezas para que el conjunto se lea como una unidad.

La apostilla salvadoreña y el orden de los pasos

El Salvador es parte del convenio de La Haya, de modo que los documentos públicos destinados a Italia circulan con apostilla y no con legalización consular. El sello lo coloca allí el Ministerio de Relaciones Exteriores, y ninguna autoridad italiana puede suplirlo ni añadirlo después.

Como los certificados salen de las alcaldías, el itinerario tiene dos escalas: primero la expedición por el Registro del Estado Familiar del municipio, después la apostilla ante la autoridad nacional en la capital. Conviene contar con ese doble paso al fijar los plazos, porque a él se suman los días del envío internacional.

Se apostilla cada acto por separado, no el conjunto: en un expediente familiar eso significa un sello por cada certificado. Es el trámite que más alarga el calendario y hay que iniciarlo antes de la traducción, nunca después, porque el juramento se realiza sobre el documento ya apostillado.

Quien se encuentra ya en Italia puede encargar la gestión a un familiar mediante un poder, otorgado ante la representación salvadoreña o ante un notario italiano y traducido a continuación. Es la vía habitual cuando el asiento está en un municipio pequeño y hay que acudir en persona a la oficina.

Oficinas italianas ante las que se presentan los expedientes

Una traducción jurada de español realizada por un traductor oficial tiene plena eficacia ante todas las administraciones italianas. Los expedientes que entregamos se depositan habitualmente en:

  • la Prefectura de la provincia de residencia, para las solicitudes de ciudadanía italiana y para los trámites de la oficina territorial del Gobierno;
  • la Questura y las comisarías, para los permisos de residencia, las renovaciones y las reagrupaciones familiares;
  • los ayuntamientos, con sus oficinas de registro civil y de empadronamiento, para la inscripción de las actas y para el alta en el padrón;
  • la Motorizzazione Civile, para el canje de los permisos de conducir expedidos fuera de la Unión Europea;
  • el Tribunal y la Fiscalía de la República, para los procedimientos civiles, las legalizaciones y los asuntos de familia;
  • la universidad de destino, los centros de estudios y los colegios profesionales, para la matrícula y el reconocimiento de los títulos;
  • las ASL y las oficinas sanitarias, para el alta en el servicio de salud y para las prestaciones asistenciales.

El servicio cubre además los actos consulares, es decir, los expedidos en Italia por las representaciones extranjeras: los certificados y las declaraciones que emite en español la embajada de El Salvador, junto con sus oficinas consulares, requieren el mismo juramento previsto para los documentos llegados del exterior, porque también ellos están redactados en lengua extranjera.

En la reagrupación familiar la Prefectura examina a la vez los actos de todos los miembros del núcleo: reunirlos y encargarlos de una sola vez acorta los tiempos y mantiene alineada la entrega con la fecha de la cita. Las mismas traducciones valen fuera de Italia, ante la embajada de Italia y los consulados italianos de los países europeos recogidos en el menú de este sitio.

Presupuesto, plazos y ciudades donde entregamos

El presupuesto es gratuito y se calcula sobre el texto real de los actos. Indica un importe definitivo, con impuestos y pólizas, juramento y envío incluidos, y señala la fecha de entrega. Se mantiene válido siete días, y para recibirlo basta con enviar un escaneado o una fotografía de los documentos por correo electrónico o por mensajería, indicando la oficina de destino.

Quien encarga varios actos a la vez obtiene un importe conjunto inferior a la suma de encargos separados, con plazos alineados entre sí y terminología uniforme en todo el expediente. Si hay una fecha límite, conviene indicarla desde el principio: los plazos se calculan sobre ella y se valora de inmediato si es alcanzable.

Atendemos a los ciudadanos españoles residentes en Italia y a quienes proceden de Perú, Ecuador, Colombia, la República Dominicana, Cuba, Argentina, Venezuela, Bolivia, México, El Salvador y Honduras. Las peticiones salvadoreñas llegan sobre todo del Norte y de las islas, y para cada zona existe una página propia: las traducciones juradas en Bolonia, las traducciones juradas de español en Brescia y la traducción jurada en Bérgamo.

En el Véneto seguimos las traducciones oficiales en Venecia, las traducciones juradas al italiano en Verona y la traducción jurada de español en Padua; en el Sur y en Sicilia, las traducciones juradas en Palermo, las traducciones juradas de español en Bari y la traducción jurada en Catania.

Cada expediente lo firma un traductor oficial inscrito en el Registro de Peritos y Expertos de la Cámara de Comercio. Nuestros servicios de traducción jurada avanzan únicamente hacia el italiano: el camino inverso no forma parte del trabajo, como tampoco la colocación de apostillas ni la redacción de actas notariales. Los lectores italófonos disponen de la página sobre traduzioni di documenti da El Salvador.