Lecce, el Salento y los documentos redactados en español
Lecce es el centro administrativo del Salento, la península que se estrecha entre el Adriático y el Jónico hasta Santa Maria di Leuca. El turismo, la Universidad del Salento y un mercado inmobiliario que desde hace veinte años atrae a compradores extranjeros han cambiado la fisonomía de la ciudad y de los pueblos que la rodean.
En ese contexto realizamos traducciones juradas de español en Lecce: cada texto se jura ante la autoridad competente y se entrega listo para depositarlo en la ventanilla de destino. Quien tiene documentos expedidos en España o en un país latinoamericano encuentra aquí un servicio que cubre el recorrido completo, desde el presupuesto hasta la entrega del expediente.
El servicio se dirige a los ciudadanos españoles residentes en la provincia y a quienes llegan de América Latina: para quienes proceden de Argentina, de Venezuela, de Colombia, de Perú, de Ecuador, de la República Dominicana, de Cuba, de Bolivia, de México, de El Salvador y de Honduras. Son comunidades más pequeñas que las del norte de Italia, pero muy estables, y sus trámites se repiten con una regularidad que conocemos bien.
Hay además un hilo histórico que en esta provincia pesa más que en otras. Pueblos enteros del Salento emigraron a Argentina y a Uruguay durante el siglo pasado, y sus descendientes vuelven hoy sobre los mismos apellidos para pedir el reconocimiento de la ciudadanía italiana: cada generación aporta actas que hay que traducir y jurar una por una.
Las traducciones oficiales en Italia que preparamos tienen validez en Nardò, Galatina, Casarano, Copertino, Gallipoli, Otranto, Maglie y Tricase, y en los demás municipios de la provincia de Lecce. No hace falta desplazarse ni presentarse en persona en ninguna fase del trabajo.
Poderes notariales y compraventas en los pueblos salentinos
Junto a los trámites del registro civil existe aquí una segunda categoría de encargos, poco frecuente en otras zonas: los documentos notariales que acompañan a la compra de una casa en el Salento por parte de personas que residen fuera de Italia.
Quien adquiere un inmueble sin vivir en el país recurre casi siempre a un poder, es decir, al documento con el que encarga a otra persona firmar en su nombre ante el notario. Si ese poder está redactado en español y lo ha autorizado un notario de Madrid, de Buenos Aires o de Bogotá, el notario italiano lo acepta solo acompañado de una traducción jurada de español y, cuando el convenio aplicable lo prevé, de la apostilla del país de origen.
La terminología notarial hispanohablante no tiene equivalencias mecánicas en italiano: escritura pública, poder general y apoderado designan figuras que el derecho italiano ordena de otra manera. La versión italiana debe dejar reconocible la figura de origen sin sustituirla por un término que en Italia signifique otra cosa.
Conviene remitir el borrador con antelación respecto a la fecha de la firma, de modo que el notario examine la versión italiana antes del otorgamiento y señale los añadidos que considere necesarios. Lo mismo vale para las escrituras de constitución de sociedad, para las aceptaciones de herencia y para las renuncias.
Las actas en español que traducimos al italiano
A continuación figuran los documentos para los que recibimos más peticiones en la provincia. La relación se abre con los documentos administrativos y notariales, por la razón que acaba de explicarse, y continúa con las actas del registro civil.
- Otros documentos de identidad y actos administrativos: certificados de residencia, actas de defunción, poderes y declaraciones expedidos por autoridades de lengua española acompañan a los trámites de residencia, a los del padrón y a los sucesorios.
- Partida de nacimiento: las partidas de nacimiento sirven para la inscripción en el registro civil italiano, para el empadronamiento, para el matrimonio y para las solicitudes de ciudadanía.
- Certificado de matrimonio: las actas de matrimonio permiten la inscripción en los registros italianos, la reagrupación con el cónyuge y la reconstrucción documental de la familia.
- Certificado de capacidad matrimonial: lo necesita quien va a casarse en un municipio de la provincia de Lecce y tiene que acreditar su estado civil libre.
- Sentencia de divorcio: las sentencias y los certificados de divorcio actualizan el estado civil, permiten volver a casarse y se aportan en los procedimientos sobre custodia y pensión alimenticia.
- Certificado de estado de familia: los certificados de estado de familia se piden para la reagrupación familiar, para los trámites de residencia y en los expedientes de reconocimiento de la ciudadanía italiana.
- Antecedentes penales y causas pendientes: los certificados de antecedentes penales aparecen en las solicitudes de ciudadanía y en muchos procesos de contratación, y tienen una validez limitada en el tiempo.
- Pasaporte y documento de identidad: los pasaportes y los documentos nacionales de identidad acompañan a casi todos los expedientes y se adjuntan en versión jurada para identificar al titular de las demás actas.
- Permiso de conducir y permiso de circulación: los carnés expedidos fuera de la Unión Europea y el permiso de circulación del vehículo se traducen y se juran para circular durante el periodo autorizado y para abrir el canje ante la Motorizzazione.
- Diploma y certificados de estudios: diplomas, títulos universitarios y certificaciones con la relación de asignaturas y calificaciones se presentan en la Universidad del Salento y en los institutos de secundaria del territorio.
- Código fiscal y certificaciones fiscales equivalentes expedidas en el extranjero, necesarias para abrir una posición ante las oficinas italianas o para firmar un contrato de trabajo o de arrendamiento.
Cada país hispanohablante organiza su registro civil de una manera: en unos Estados la base es nacional, en otros provincial o municipal, de modo que dos certificados del mismo tipo pueden llegar con maquetación, sellos y fórmulas distintas. Son diferencias de forma, pero hay que reconocerlas para devolver un texto italiano aceptable ante el funcionario.
En las actas salentinas reconstruidas a partir de registros sudamericanos reaparecen variantes en la grafía de los apellidos, fruto de la transcripción fonética que practicaban los funcionarios de la época. La traducción recoge la forma que consta en el acta y deja al oficial italiano la valoración de la correspondencia.
Ventanillas de Lecce y del bajo Salento donde vale el expediente
Una traducción jurada realizada por un traductor oficial tiene pleno valor legal ante todas las administraciones italianas. En la ciudad y en la provincia los expedientes que entregamos se depositan habitualmente en:
- la Prefectura de Lecce, para las solicitudes de ciudadanía italiana y para los trámites de la oficina territorial del Gobierno;
- la Questura de Lecce y las comisarías de Gallipoli, Nardò y Casarano, para permisos de residencia, renovaciones y reagrupaciones familiares;
- el Ayuntamiento de Lecce, con sus oficinas de registro civil y de empadronamiento, y las oficinas equivalentes de los municipios del bajo Salento;
- la Motorizzazione Civile competente, para el canje de los permisos de conducir expedidos en el extranjero;
- el Tribunal de Lecce y la Fiscalía de la República, para los procedimientos civiles, para las legalizaciones y para las causas de familia;
- la Universidad del Salento, los institutos escolares y los centros de estudios y de formación del territorio, para matrículas y reconocimiento de títulos;
- las ASL de Apulia, las oficinas sanitarias y las notarías del distrito, para el alta en el servicio sanitario y para los actos de compraventa.
El servicio abarca también los documentos consulares, es decir, los expedidos en Italia por las representaciones extranjeras: los certificados y las declaraciones que un consulado de un país hispanohablante emite en español requieren el mismo juramento previsto para las actas procedentes del exterior.
Las mismas traducciones conservan validez fuera de Italia, ante la Embajada de Italia y los Consulados italianos de los países europeos recogidos en el menú de este sitio: Alemania, Francia, España, Austria, Suiza, Chequia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Reino Unido e Irlanda.
De Apulia a Basilicata: las provincias que atendemos
Lecce concentra buena parte del trabajo, pero los encargos llegan de toda la región y de las provincias limítrofes. Quien reside en el Salento no tiene que acercarse a ninguna ventanilla: la documentación viaja por vía telemática y el paquete jurado se entrega en la dirección indicada.
Dentro de la región seguimos las traducciones juradas al italiano en Bari, capital regional, la traducción jurada de español en Barletta-Andria-Trani, las traducciones juradas en Brindisi, con la que la provincia limita al norte, las traducciones juradas de español en Foggia y la traducción jurada en Tarento, sobre el golfo jónico.
Hacia Basilicata atendemos las traducciones oficiales en Matera, que la carretera jónica pone a poco más de dos horas de camino.
En el norte y en el centro del país trabajamos en las traducciones juradas al italiano en Milán, en la traducción jurada de español en Roma y en las traducciones juradas en Turín, ciudades donde vive una parte considerable de los salentinos emigrados por trabajo, que tramitan desde allí los expedientes familiares abiertos en el Salento.
Juramento, legalización, apostilla y presupuesto
Traducción jurada y traducción asseverata son la misma cosa dicha de dos maneras: el traductor asume ante un funcionario público la responsabilidad de la correspondencia entre el texto de partida y el italiano, y el acta de juramento queda unida al expediente.
La legalización es un paso posterior, previsto solo en algunos procedimientos: cuando la oficina de destino la exige, el expediente jurado pasa por la Fiscalía para la firma de la autoridad competente. La apostilla, en cambio, afecta al documento de partida, se coloca en el Estado que lo ha emitido y no puede aplicarse en Italia; en los poderes destinados a una escritura es lo primero que conviene comprobar, porque sin ese sello el notario no continúa.
El presupuesto es gratuito y se calcula sobre el texto real de las actas. Indica un importe definitivo, con impuestos, pólizas, juramento y envío incluidos, y señala la fecha de entrega; se mantiene válido siete días. Para obtenerlo basta con remitir un escaneado o una fotografía de los documentos por correo electrónico o por mensajería, indicando la oficina a la que van destinados.
Trabajamos exclusivamente en las traducciones juradas de español hacia el italiano: el camino inverso, desde el italiano hacia otras lenguas, no entra en el servicio. Cada expediente lo firma un traductor oficial inscrito en el Registro de Peritos y Expertos de la Cámara de Comercio. Los lectores italófonos disponen de la página correspondiente sobre traduzioni di spagnolo a Lecce.