Actas argentinas que vuelven a Italia un siglo después
Argentina fue el país que acogió el mayor número de emigrantes italianos, y aquel movimiento sigue produciendo, cien años más tarde, un flujo constante de documentos que hacen el viaje de vuelta hacia los municipios de los que salieron los bisabuelos. Ese es el rasgo que distingue a los expedientes argentinos de todos los demás que llegan a nuestro despacho.
Realizamos traducciones juradas de documentos de Argentina hacia el italiano, juradas ante la autoridad competente y entregadas listas para el depósito en la oficina italiana de destino. El encargo se sigue de principio a fin, del presupuesto a la entrega del expediente completo, y se gestiona íntegramente a distancia.
El trabajo abarca los actos emitidos por las administraciones argentinas y por las representaciones de Argentina en Italia: registros civiles provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, juzgados, universidades, dependencias policiales y sedes consulares.
La petición más frecuente tiene una fisonomía reconocible desde el primer correo. Es la cadena de actas para la ciudadanía por descendencia, que pone en fila varias generaciones y no admite eslabones ausentes.
Las traducciones juradas en Italia que preparamos surten efecto ante cualquier administración de la República, en todas las provincias y en todos los municipios, sin que sea preciso rehacerlas al cambiar de ventanilla.
La cadena documental para la ciudadanía por descendencia
Quien desciende de un antepasado italiano emigrado a Argentina debe acreditar la línea que lo une a esa persona, generación tras generación, sin interrupciones. El expediente reúne los actos de nacimiento, de matrimonio y de defunción de cada ascendiente y de cada descendiente, más los del propio solicitante.
Los documentos argentinos, redactados en español, deben llevar todos la apostilla y llegar acompañados de la traducción jurada; los italianos se piden a los municipios de origen y no se traducen. Es una distinción sencilla que evita gasto inútil, y conviene tenerla clara antes de encargar nada.
La dificultad típica está en las grafías. Los apellidos italianos fueron transcritos por los oficiales argentinos según la pronunciación, y en el paso se perdieron o se añadieron letras; los nombres propios se tradujeron a veces, de manera que un Giovanni quedó como Juan en el acta y siguió siendo Giovanni en los libros de origen. El texto italiano recoge los datos tal como figuran en el acta, sin corregirlos: corresponde al oficial del registro civil valorar la correspondencia con los medios de que dispone.
Las discrepancias reales se resuelven por otra vía, con un acta de notoriedad o con una rectificación ante el ayuntamiento. Señalarlas en la fase de presupuesto permite entender enseguida qué camino es practicable y evita que los mismos documentos viajen dos veces entre continentes.
Conviene además reunir la cadena entera antes de empezar. Un expediente encargado en bloque mantiene la misma terminología en todas las piezas, cosa que el funcionario agradece cuando tiene delante ocho o diez actas de cuatro generaciones distintas.
Registros provinciales, apostilla y certificados electrónicos
Argentina es parte del convenio de La Haya, por lo que los documentos públicos destinados a Italia circulan con apostilla y no con legalización consular. El sello se coloca en Argentina, por la autoridad que el ordenamiento designa: el Ministerio de Relaciones Exteriores para los actos públicos y los colegios de escribanos provinciales para los notariales y las certificaciones de firma.
El registro civil argentino está organizado por provincias, cada una con su propia Dirección General del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. Un acta de Santa Fe, una de Córdoba y una de la provincia de Buenos Aires pueden presentar formatos, sellos y fórmulas distintos aunque documenten el mismo tipo de hecho: son diferencias formales, pero hay que reconocerlas para devolver un texto italiano correcto.
Se apostilla cada acta por separado, no el paquete: en las cadenas para la ciudadanía eso supone un sello por generación. Es el paso que más alarga los plazos y debe iniciarse antes de la traducción, porque el juramento se practica sobre el documento ya apostillado.
Varios registros provinciales expiden hoy certificados en forma electrónica con apostilla digital, registrada en un archivo público consultable en línea. En ese caso conviene remitir el archivo original junto con la impresión, porque bastantes oficinas italianas prefieren comprobar directamente el asiento.
Los documentos argentinos que traducimos al italiano
Estos son los actos para los que recibimos más encargos de traducción del español al italiano. La relación se abre con las partidas del registro civil, sobre las que se sostiene cualquier reconstrucción familiar, y se cierra con los papeles administrativos que acompañan a las gestiones de residencia.
- Partida de nacimiento: las partidas de nacimiento de los registros provinciales sirven para la inscripción en el registro civil italiano, para el empadronamiento, para el matrimonio y para las solicitudes de ciudadanía.
- Acta de matrimonio: los certificados de matrimonio permiten la inscripción en los libros italianos, la reagrupación con el cónyuge y la acreditación de las generaciones intermedias.
- Sentencia de divorcio: las resoluciones de divorcio actualizan el estado civil y, en las cadenas para la ciudadanía, suelen ser el eslabón que hay que aclarar.
- Certificado de estado de familia: los certificados de estado de familia se aportan en la reagrupación familiar, en los trámites de residencia y en los procedimientos de ciudadanía.
- Certificado de capacidad matrimonial: lo necesita quien va a casarse en un ayuntamiento italiano y debe acreditar ante el oficial del registro que se halla libre de vínculo.
- Diploma y certificados de estudios: diplomas, títulos universitarios y analíticos con la relación de materias y calificaciones se presentan en la universidad de destino y ante los colegios profesionales.
- Antecedentes penales: los certificados de antecedentes penales y los de causas pendientes acompañan las solicitudes de ciudadanía y numerosos procesos de selección. Tienen vigencia limitada en el tiempo.
- Pasaporte y documento de identidad: los pasaportes y el documento de identidad nacional se aportan jurados para identificar al titular de los demás actos del expediente.
- Permiso de conducir y permiso de circulación: los carnés expedidos fuera de la Unión Europea y el permiso de circulación del vehículo se juran para circular durante el plazo autorizado y para el expediente de la Motorizzazione.
- Código fiscal y acreditaciones fiscales equivalentes expedidas en el extranjero, necesarias para abrir posición ante las oficinas italianas o para firmar un contrato de trabajo.
- Otros documentos de identidad y actos administrativos: certificados de domicilio, actas de defunción, poderes y declaraciones de las autoridades de habla hispana acompañan las gestiones de residencia, padrón y sucesiones.
Junto a esta lista llegan libretas de familia, certificados de trabajo, resoluciones de adopción y escrituras de escribano. Muchas veces el interesado inicia el trámite todavía en Argentina y lo cierra tras el traslado: el expediente jurado conserva su valor en ambas fases y no hay que rehacerlo al llegar.
Ante qué oficinas italianas se depositan los expedientes
Una traducción jurada de español firmada por un traductor oficial tiene pleno valor legal ante todas las administraciones italianas. Los expedientes que entregamos se presentan de ordinario en:
- la Prefectura competente, para las solicitudes de ciudadanía italiana y para los trámites de la oficina territorial del Gobierno;
- la Questura y las comisarías, para permisos de residencia, renovaciones y reagrupaciones familiares;
- los ayuntamientos, con las oficinas de registro civil y de empadronamiento, para inscripciones, altas en el padrón y amonestaciones matrimoniales;
- la Motorizzazione Civile, para el canje de los permisos de conducir expedidos en el extranjero;
- el Tribunal y la Fiscalía de la República, para procedimientos civiles, legalizaciones y causas de familia;
- la universidad y los centros de estudios, además de los colegios profesionales, para matrículas y homologación de títulos;
- las ASL y las oficinas sanitarias, para el alta en el servicio de salud y las prestaciones asistenciales.
El servicio alcanza también a los actos consulares, esto es, a los documentos expedidos en Italia por las representaciones extranjeras. Los certificados y las declaraciones que emiten en español la embajada de Argentina en Roma y el consulado general de Milán, junto con las demás sedes, requieren el mismo juramento previsto para los actos llegados del exterior.
Las mismas traducciones conservan validez fuera de Italia, ante la embajada de Italia y los consulados italianos de los países europeos recogidos en el menú de este sitio: quien reside en Alemania, Francia, España, Bélgica, Austria, Suiza, el Reino Unido o Irlanda y debe abrir un trámite ante la representación diplomática italiana recibe un expediente preparado con idénticos criterios.
Presupuesto, plazos y ciudades atendidas
El presupuesto es gratuito y se calcula sobre el texto real de los actos. Recoge un importe definitivo, con impuestos y pólizas, juramento y envío incluidos, e indica la fecha de entrega. Sigue siendo válido siete días, de modo que haya margen para decidir sin prisas.
Para recibirlo basta con enviar un escaneado o una fotografía de los documentos por correo electrónico o por mensajería, señalando la oficina de destino. El original en papel no hace falta en esta fase y no es necesario acudir a ninguna sede. Quien confía una cadena entera de actas obtiene un importe conjunto inferior a la suma de encargos sueltos.
Trabajamos para los ciudadanos españoles establecidos en Italia y para quienes proceden de Perú, Ecuador, Colombia, la República Dominicana, Cuba, Argentina, Venezuela, Bolivia, México, El Salvador y Honduras. Los expedientes argentinos llegan de todo el país y se pueden abordar desde la ciudad donde deben presentarse: las traducciones juradas de español en Roma, la traducción jurada en Turín, las traducciones oficiales en Génova y las traducciones juradas al italiano en Florencia.
Completan el mapa la traducción jurada de español en Nápoles, las traducciones juradas en Bolonia, las traducciones juradas de español en Brescia, la traducción jurada en Bérgamo y las traducciones oficiales en Venecia, ciudades desde las que se presenta buena parte de las solicitudes de reconocimiento.
Cada expediente lo ejecuta un traductor oficial inscrito en el Registro de Peritos y Expertos de la Cámara de Comercio. Nuestros servicios de traducción jurada avanzan solo hacia el italiano: el camino inverso no forma parte del trabajo, y tampoco colocamos apostillas ni redactamos actas notariales. Para los lectores italófonos está la página sobre traduzioni di documenti dall'Argentina.