Rímini, la riviera y los expedientes que llegan cada primavera
Rímini vive de la hostelería: hoteles, establecimientos de playa, restauración y un recinto ferial que mantiene ocupada incluso la temporada baja. Es una economía que contrata por oleadas, y los encargos que recibimos siguen ese mismo compás, concentrándose en los meses que preceden al verano.
Preparamos traducciones juradas al italiano en Rímini, juradas ante la autoridad competente y entregadas listas para su presentación. Quien dispone de documentos expedidos en España o en un país latinoamericano encuentra un servicio que abarca el recorrido entero, desde el presupuesto hasta la entrega del expediente cerrado.
Atendemos a los ciudadanos españoles que residen en la provincia y a quienes llegan de América Latina: para quienes proceden de Perú y de Ecuador, de Colombia y de la República Dominicana, de Cuba y de Argentina, de Venezuela y de Bolivia, de México, de El Salvador y de Honduras.
La estacionalidad plantea un problema de plazos que conviene anticipar. Quien llega con un contrato de verano obtiene el alta de residencia con la temporada ya empezada, mientras que los certificados penales y los del registro civil exigidos en la contratación caducan pronto. Moverse antes de que arranque la campaña evita tener que solicitar dos veces las mismas actas.
La presencia hispanohablante en la costa romañola creció al ritmo del turismo y hoy tiene dos caras bien distintas: por un lado, quien viene por unos meses y necesita cerrar deprisa el papeleo de la contratación; por otro, las familias que se quedaron y que llevan aquí veinte o treinta años, con hijos escolarizados y expedientes de ciudadanía en marcha. Los dos perfiles piden cosas diferentes y ambos pasan por la misma ventanilla.
Las traducciones oficiales en Italia que firmamos sirven en Riccione, Cattolica, Bellaria-Igea Marina, Santarcangelo di Romagna, Misano Adriatico, Verucchio y Novafeltria, además de en la capital de la provincia.
Ante qué oficinas riminesas se deposita el expediente jurado
Una traducción jurada por un traductor oficial produce plenos efectos legales ante todas las administraciones italianas. En la ciudad y en el resto del territorio las carpetas que entregamos se presentan de forma habitual en:
- la Prefectura de Rímini, para las solicitudes de ciudadanía italiana y para los trámites de la oficina territorial del Gobierno;
- la Questura de Rímini y las comisarías de la costa, para permisos de residencia, renovaciones y reagrupaciones familiares;
- el Ayuntamiento de Rímini y las oficinas de registro civil y de empadronamiento de los municipios de la riviera y del valle del Marecchia;
- la Motorizzazione Civile competente, para el canje de los permisos de conducir obtenidos fuera de Italia;
- el Tribunal de Rímini y la Fiscalía de la República, para los procedimientos civiles, las legalizaciones y las causas de familia;
- el campus riminés del Alma Mater Studiorum, la universidad de Bolonia, junto con los institutos de hostelería y los centros de estudios del territorio, para matrículas y homologaciones de títulos;
- la ASL de la Romaña y las oficinas sanitarias locales, para el alta en el servicio sanitario y para los trámites asistenciales.
Entran también en el servicio los actos consulares, esto es, los documentos que las representaciones extranjeras expiden dentro de Italia. Un certificado o una declaración emitidos en español por un consulado hispanohablante requieren exactamente el mismo juramento que las actas llegadas del exterior.
Fuera de las fronteras nacionales las mismas traducciones siguen valiendo ante la Embajada de Italia y los Consulados italianos de los países europeos que aparecen en el menú: Alemania, Francia, España, Austria, Suiza, Chequia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Reino Unido e Irlanda.
Las actas en español que más se encargan en la provincia
La lista que sigue reúne los documentos para los que recibimos más solicitudes. Empieza por los papeles de identidad, que son los primeros que se piden a quien desembarca en la costa para una temporada de trabajo, y termina en los certificados administrativos de uso menos frecuente.
- Pasaporte y documento de identidad: los pasaportes y los documentos de identidad nacionales acompañan a casi cualquier expediente y se adjuntan jurados para identificar al titular de las demás actas.
- Antecedentes penales: los certificados de antecedentes penales y los de causas pendientes aparecen en las solicitudes de ciudadanía y en muchísimos procesos de contratación del sector hotelero y de la restauración. Caducan pronto, así que conviene traducirlos nada más obtenerlos.
- Partida de nacimiento: las partidas de nacimiento se necesitan para la inscripción en el registro civil, para el empadronamiento, para el matrimonio y para las solicitudes de ciudadanía italiana.
- Certificado de estado de familia: los certificados de estado de familia se reclaman en la reagrupación familiar, en los trámites de residencia y en los itinerarios de ciudadanía.
- Certificado de matrimonio: los certificados de matrimonio abren la inscripción en los registros del estado civil italianos, la reagrupación con el cónyuge y las reconstrucciones documentales de la familia.
- Permiso de conducir y permiso de circulación: los carnés expedidos fuera de la Unión Europea y los permisos de circulación del vehículo se traducen y se juran para conducir durante el plazo autorizado y para el canje ante la Motorizzazione.
- Diploma y certificados de estudios: diplomas, títulos profesionales y certificados con la relación de asignaturas y calificaciones los piden las escuelas de hostelería, las sedes universitarias y las entidades de formación.
- Código fiscal y acreditaciones fiscales equivalentes expedidas en el extranjero, imprescindibles para abrir una posición ante las oficinas italianas o para firmar un contrato de temporada.
- Certificado de capacidad matrimonial: lo necesita quien va a casarse en un municipio de la provincia de Rímini y ha de acreditar su estado civil libre.
- Sentencia de divorcio: las sentencias y los certificados de divorcio actualizan el estado civil, permiten volver a contraer matrimonio y se aportan en los procedimientos sobre custodia y pensión alimenticia.
- Otros documentos de identidad y actos administrativos: certificados de residencia, actas de defunción, poderes y declaraciones de las autoridades de lengua española acompañan a los trámites de residencia, del padrón y sucesorios.
No todos los países hispanohablantes expiden las actas con el mismo formato. En unos el registro civil funciona sobre base nacional y en otros sobre base provincial o municipal, de manera que dos certificados equivalentes pueden presentarse con maquetación, sellos y fórmulas que no coinciden. Son diferencias de forma, pero conviene identificarlas para que el texto italiano resulte aceptable en la ventanilla riminesa.
Un detalle propio de este territorio: la provincia limita con la República de San Marino y no es raro que quien trabaja allí conserve la residencia en un municipio italiano. También en ese caso son las oficinas italianas las que reclaman los documentos extranjeros traducidos y jurados, porque es la inscripción en el padrón la que determina qué administración instruye el expediente.
El mapa del servicio en Emilia-Romaña y en las provincias vecinas
Cubrimos las provincias de la región y también las marquesanas y toscanas colindantes. Quien reside en el territorio riminés no necesita acercarse a ninguna ventanilla nuestra: la documentación circula por vía telemática y el paquete jurado llega a la dirección indicada.
En la Romaña seguimos las traducciones juradas al italiano en Forlì-Cesena, la provincia contigua por el norte, y las traducciones juradas de español en Rávena, que cierra el tramo emiliano-romañol de costa.
Siguiendo la via Emilia hacia el interior trabajamos con las traducciones oficiales en Bolonia, las traducciones oficiales en Ferrara, las traducciones juradas al italiano en Módena, la traducción jurada en Reggio Emilia, la traducción jurada de español en Parma y las traducciones juradas en Piacenza.
Hacia el sur, apenas cruzado el límite regional por la costa adriática, atendemos la traducción jurada de español en Pesaro, cuya área urbana forma con la riminesa un continuo casi ininterrumpido.
El reparto de encargos no es homogéneo: en la franja litoral pesan la contratación de temporada y los canjes de carné, mientras que en el interior del valle del Marecchia predominan la reagrupación familiar y los expedientes de ciudadanía. Esa diferencia se nota en los documentos que se nos confían y en los plazos de trabajo.
Juramento, legalización y solicitud del presupuesto
Traducción jurada y traducción asseverata designan lo mismo: el traductor asume ante un funcionario público la responsabilidad de la correspondencia entre el texto de partida y el italiano, y el acta de juramento queda unida al expediente. La legalización es un paso ulterior, previsto solo en algunos procedimientos, que se cumple en la Fiscalía.
La apostilla afecta al documento de partida y no a su traducción: se estampa en el Estado que emitió el acta y no puede aplicarse en Italia. Cuando el trámite la exige, los documentos han de llegar ya con ese sello.
El presupuesto es gratuito, se calcula sobre el texto real de las actas y recoge un importe definitivo con impuestos, pólizas, juramento y envío incluidos, además de la fecha de entrega. Se mantiene válido siete días y para obtenerlo basta con enviar un escaneado o una fotografía de los documentos por correo electrónico o por mensajería, señalando la oficina de destino.
Quien trabaja en los establecimientos de la riviera, con turnos que ocupan el día entero en los meses de punta, resuelve el expediente completo a distancia y recibe el paquete donde indique. Nos ocupamos en exclusiva de las traducciones juradas de español hacia el italiano; el recorrido inverso, del italiano hacia el español, no forma parte del servicio.
Cuando la temporada aprieta, encargar de una sola vez todas las actas de un mismo expediente reduce el tiempo total de espera y abarata el conjunto respecto a una sucesión de trabajos sueltos. Quien no sepa con certeza qué fórmula reclama su trámite puede remitir la documentación indicando la oficina de destino: en la fase de presupuesto se precisa si basta el juramento o si hace falta también la legalización.
Cada carpeta la firma un traductor oficial inscrito en el Registro de Peritos y Expertos de la Cámara de Comercio. Los lectores italófonos encuentran la misma información en la página sobre traduzioni di spagnolo a Rimini.